• 6 minutos

Palabras clave:

Cookies propias, Cookies de terceros, privacidad, publicidad segmentada, marketing digital
A principios de este año Google anunció que gradualmente, en los próximos dos años, eliminará la compatibilidad con las cookies de terceros en su navegador Chrome.

Las cookies de terceros afectan muchísimo más de lo que piensas a tu forma de relacionarte con internet.

Por ello, en este artículo voy a intentar que comprendas qué son las cookies de terceros y te daré algunos consejos para minimizar su impacto. Además, terminaré con algunas pinceladas de mi opinión sobre las connotaciones que puede tener la decisión declarada por Google.

Diferencia entre navegador y buscador


Antes de explicarte lo que es una cookie, me interesaría que comprendas la diferencia entre navegador y buscador. La gente suele confundirlos, aunque si no es tu caso puedes saltar este apartado.

Un navegador es un software que “sabe” traducir el lenguaje de una página web y mostrarlo en un formato humano, con sus imágenes, textos, vídeos y todo lo que sea necesario. Podemos decir que es un traductor de código web a algo visual y gráfico que podamos entender.

Navegadores son Chrome, Firefox, Safari o Explorer.

Un buscador es una página web en la cual podemos interactuar “preguntando” lo que nos interese buscar y el buscador tratará de dar respuesta mediante complejas instrucciones (algoritmos y redes neuronales) y satisfacer tu búsqueda. Los buscadores suelen tener una completa y compleja base de datos con el contenido de la red para poder ofrecer su respuesta.

Buscadores hay muchos. El más conocido es Google pero hay otros como DuckDuckGo, Bing…

También hay muchos buscadores propios de páginas webs como son los buscadores de Amazon, de Spotify, de Netflix… E incluso buscadores para temáticas concretas como buscadores académicos para artículos y publicaciones.

Los buscadores por lo general deben abrirse en navegadores.

Una vez vista esta pequeña diferencia técnica, vamos a las cookies.

¿Qué es una cookie?


Una cookie es un archivo que se instala en tu navegador cuando visitas una página web.

Dicho de otra forma, al entrar en una página y aceptar las cookies, esa página automáticamente instala un archivo en tu navegador que queda ahí. Cada vez que accedes de nuevo el archivo se va llenando de datos que reflejan tu comportamiento e interacción con la web.

Cuando vuelves a entrar en esa página web, la misma puede ver en el archivo lo que hiciste la última vez y datos básicos de tí que harán que la navegación sea más sencilla o personalizada. Pueden, por ejemplo, reconocerte y evitar que tengas que introducir tu contraseña para poder acceder a tu perfil.

Estas cookies se denominan cookies propias, pues cada página puede ver su propio archivo y, a priori, ayudarte en la navegación a través de la misma. Aunque en ocasiones pueden usarse en tu contra.

Por ejemplo, si entras a buscar los precios de un vuelo dos días seguidos, la página de ofertas de vuelos detecta que es la segunda vez que lo buscas. Identifica que tu intención de compra es elevada, por lo que puede optar por lanzarte una oferta para que compres, pero también puede optar por ir subiéndote sólo a tí los precios para que te asustes y compres antes de que suba más aún.

Pero existen otro tipo de cookies, denominadas cookies de terceros, que son cookies visibles para páginas web aun cuando no has entrado nunca en la misma..

Son cookies de páginas web ajenas a la web que visitas, pero que tienen contenidos en la misma, como por ejemplo publicidad.
Digamos que las cookies de tercero son, por simplificarlo, un archivo abierto que pueden ver algunas de las páginas que visitas. En él hay información de tus interacciones y búsquedas en la red.

¿Te ha pasado que has buscado un vuelo a Londres y posteriormente otra página web te ha recomendado restaurantes londinenses? ¡Cookies de terceros en acción!
El uso de cookies de terceros vulnera en buena parte nuestra privacidad. Es cierto que tiene usos positivos, pero la información que almacena muchas veces se utiliza en detrimento del usuario.

Es muy habitual utilizar esa información para mostrarte noticias y anuncios personalizados respecto a tus intereses, por lo que son responsables en buena medida de fomentar y construir tu burbuja de filtros de la que tanto te he hablado.
marketing digital por publicidad segmentada

Cookies de terceros y marketing


Las cookies de terceros actualmente son muy usadas para el marketing digital, especialmente buscando la publicidad segmentada, que trata de mostrar anuncios únicamente a personas que tengan, a priori, un interés en los mismos.

Obviamente estoy simplificando bastante todo un mundo muy complejo y muy bien pensado, pero lo hago en pro de ayudar a la comprensión del asunto.

En esta entrada sobre monetización de blogs te contaba algunas de las tácticas seguidas, como el marketing de afiliación que yo mismo utilizo en mi sección de recomendaciones.

Es verdad que en márketing digital se usan muchas más técnicas no relacionadas con las cookies. Hay, además, grandes empresas que, más allá de las cookies, tienen un perfil muy completo de cada usuario y no necesitan la información que otorgan las cookies sino que basta con que te identifiques con tu cuenta de usuario para que sepan qué pueden ofrecerte.

Aun así, a través de las cookies de terceros se pueden crear campañas publicitarias muy exitosas. A través de ellas será posible personalizar la experiencia publicitaria a los intereses de los usuarios de la red.

En mi opinión las cookies vulneran en buena parte nuestra privacidad. Que una empresa como Google anuncie que su navegador no va a permitir la instalación de cookies de terceros es, a priori, una buena noticia.

Pero también es cierto que se ha convertido en una forma de monetizar el trabajo que se hace en la red. Mucha gente obtiene un sueldo gracias a la posibilidad de ganar dinero por su trabajo de una forma indirecta.

La eliminación de las cookies puede afectar a todo tipo de negocios digitales, muchos de ellos muy nobles o humanos. Siempre me ha parecido un peligro de que unas pocas empresas aglutinen mucho poder y marquen las reglas del juego.

Así que mi visión de las cookies es, a priori, muy negativo, pero también les doy el rédito de permitir a personas ofrecer mucho valor en la red, consiguiendo vivir de ello y pudiendo ofrecer más y más contenidos de calidad.

¿Qué puedo hacer contra las cookies?


Si, tras conocer un poco más sobre las cookies, quieres evitar que almacenen tu información y la misma sea usada, existen varias acciones que puedes llevar a cabo.

La primera y quizá más sencilla es navegar en modo incógnito. Los navegadores tienen un modo llamado incógnito al que se accede desde el menú del navegador (busca la forma de hacerlo para tu navegador y sistema operativo).

Al entrar en modo incógnito la sesión de navegación será libre de cookies y tu experiencia será más despersonalizada. Además, una vez cierres la sesión todo lo que hayas hecho se borrará de tu navegador, no aparecerá en el historial ni habrá cookies instaladas.

Ojo, porque te puede dar una sensación de falsa seguridad. Tu proveedor de internet y posiblemente otras compañías sabrán de tu actividad, no es una acción irrastreable, simplemente elimina la traza en las cookies.

Otra opción es usar un navegador que permita denegar la instalación de cookies. Safari o Firefox ya dan la opción de no permitir las cookies de terceros por defecto, que es lo que Google ha anunciado y te contaba al principio del artículo.

También puedes optar por ir rechanzado las cookies una a una. Hay páginas que lo ponen algo complicado, pero al final siempre es posible a través de opciones que aparecen en la sección de más información.

Es importante saber que cualquier página web te debe dar la opción de rechazar las cookies de cualquier tipo.

Por último, también puedes instalaralgún complemento para tu navegador que bloquee de forma automática todas las cookies.

Un ejemplo, que yo uso, es Consent Manager para Google Chrome. Rechazará todas las cookies por tí y te avisará si alguna página que visites no cumple con la normativa relativa a cookies y transparencia hacia el usuario.

Aun así, bastaría con tener conciencia de cómo funcionan y qué están haciendo para, desde la voluntad, minimizar su impacto.

¿Qué se puede esconder tras la decisión de Google?


En el entorno del marketing digital se ha abierto mucho debate sobre las causas del paso dado por Google. La realidad es que podemos pensar en positivo y creer que por fin la empresa está entendiendo la necesidad de privacidad para el usuario. Pero también podemos pensar en negativo…

Y es que Google, con este paso, puede ceñir la publicidad en su navegador a l uso de su propio sistema de datos, ya que a través de las búsquedas y registros de sus usuarios tendrá (y tiene) una muy valiosa información de cada uno de nosotros/as.

Con esta medida podría estar dando un paso hacia monopolizar la publicidad y el márketing por internet, de forma que no puedas mostrar publicidad segmentada si no es a través de su propio servicio (actualmente Google Ads).

De momento la medida se irá implementando en los próximos dos años y va a tener un claro impacto en muchas formas de negocio online.

Hasta ahora Google me parece una empresa noble y destacable y me gustan mucho sus servicios. Los uso y los recomiendo, pero no dejo de tener la mosca detrás de la oreja con estos movimientos, es una empresa con demasiada información, y la información es poder…

Espero que esta información te haya sido útil para comprender un poco mejor el trasfondo marketiniano que tiene la red y tomar una posición personal frente a las cookies de terceros.
¿Te ha resultado interesante? Compártelo en tus redes para que se entere todo el mundo!
Share on twitter
Share on linkedin

Deja un comentario

avatar
  Subscribe  
Notify of

Newsletter Serhumanodigital

Suscríbete y te regalo "La guía sobre el buen uso del Smartphone"