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Palabras clave:

Ciberseguridad, Privacidad, Salud Digital, Yo virtual
Estamos en pleno proceso de adaptación a un nuevo medio, el digital, pero no sólo le corresponde adaptarse a cada una de las personas físicas de la sociedad, sino que al proceso deben sumarse las empresas. Actualmente es una prioridad en individuos y empresas descubrir la forma de hacer de internet un entorno seguro, por lo que el medio devuelve a usuarios y empresas informaciones entremezcladas sobre ciberseguridad, privacidad y seguridad en internet.

Desde mi punto de vista se está abordando el tema de una forma demasiado general y enrevesada y es necesario ir identificando los diferentes hilos y desenredándolos. La adaptación al medio digital, ya sea como individuo o como empresa, es compleja y nos obliga a formarnos en conocimientos muy diversos.

Uno de ellos es el de la Salud Digital. El término Salud Digital suele usarse para el desarrollo del campo de la medicina en el entorno virtual, pero yo concibo este término como un aspecto más de la salud humana, algo mucho más complejo y completo que la ausencia de enfermedad. Una posición saludable en el medio digital requiere coordinar conocimientos de tres áreas diferentes, que yo llamo las tres patas de la salud digital:

1. Ciberseguridad o seguridad en las redes

2. Privacidad

3. Yo virtual

Es un error habitual mezclar términos relacionados con un campo u otro indistintamente. La mayoría de los libros especializados en el tema hacen un dibujo algo confuso aunque casi siempre muy acertado de las problemáticas que surgen de cada una de las áreas.
Privacidad en la red
Es muy importante aprender a diferenciarlas y entender que, como en el bienestar físico, son agentes diferentes los que promueven cada una de las tres patas de la salud digital y velan por ella.

Ciberseguridad o seguridad en las redes


La ciberseguridad o seguridad en las redes es el campo de la salud digital que más está siendo aplicado en las empresas. Se basa en proteger el sistema de intrusiones externas que puedan acceder a información sensible y datos o atacar el propio sistema y dañarlo. El campo de la ciberseguridad se preocupa de mantener nuestros sistemas a salvo de ataques o intrusiones y también velar por la seguridad en la interacción con otros sistemas.

Podríamos decir que la ciberseguridad trata de protegernos frente a lo externo. Por ello tiene lógica que sea un campo muy aplicado a las empresas debido a la sensibilidad que tienen los datos y sistemas internos de las mismas.
Una correcta seguridad en nuestros sistemas requiere el uso de herramientas desarrolladas por expertos y, en muchas ocasiones (especialmente en empresas) la propia presencia de esos expertos en la plantilla.

Privacidad


La privacidad no tiene nada que ver con la seguridad en las redes, aunque son términos que se suelen aunar y trabajar de una forma conjunta. Privacidad en las redes significa desarrollar mecanismos para que el individuo o la empresa puede existir en el medio digital y sus interacciones puedan ser anónimas o, en última instancia, no utilizadas por terceros sin permiso.

Si la seguridad en internet es el área que nos protege de los ataques e intrusiones externas, la privacidad en internet es el área que debería velar porque nuestros accesos a otros sistemas dejen el rastro que, como usuarios, queramos dejar. Actualmente nuestros datos de navegación y datos personales introducidos en sistemas externos (como redes sociales, formularios de contacto o navegadores) son utilizados en muchos casos fuera del “contrato” que el usuario o empresa adquiere con el sistema al que accede.

El uso de nuestros datos para obtener un beneficio o producirnos un perjuicio está más vinculado al desarrollo de leyes y normas que impidan a sistemas externos aprovecharse de nuestra vida digital más allá de lo que, como usuarios, autoricemos. Por lo tanto, los agentes que deben velar por la privacidad de las personas y empresas en el entorno digital son gobiernos y estamentos oficiales.

Una intrusión a nuestro sistema se produce por un fallo de seguridad, pero una vez se ha producido genera problemas relacionados con la privacidad.

Yo virtual


Por último tenemos el Yo virtual, es decir, la existencia virtual de una persona o empresa. Este campo está menos trabajado aunque empieza a verse su importancia, que está al mismo nivel de los anteriores. El Yo virtual está relacionado con la identidad o personalidad que desarrolla el individuo o empresa en las redes, muy vinculada al Yo físico.

Toda la interacción y navegación por la red produce un efecto en la persona (o en la empresa) que va más allá de dañar o mejorar su posición o imagen virtual. El Yo virtual y el Yo físico están muy relacionados, de manera que la forma de ser de una persona o empresa marcará su existencia virtual pero, al mismo tiempo, la misma existencia virtual puede alterar el Yo físico.

De los tres campos, creo que es el que menos se está trabajando actualmente y, a mi modo de ver, es el que más problemas está causando. Además, en los dos casos anteriores los agentes responsables son externos al propio individuo pero, en el caso del Yo virtual, el individuo puede ser el artífice de desarrollar una posición en el medio digital adecuada y saludable.

Cómo mejorar la Salud Digital


Una vez hemos entendido las tres patas de la salud digital, podemos ver unas pinceladas del camino que empresas y usuarios deben seguir para desarrollar hábitos generadores de salud y bienestar en el medio digital.

En el área de la ciberseguridad es imprescindible comprender la forma en la que está construida la red y lo relativamente sencillo que es que alguien acceda a nuestros datos y sistemas. Hay que estar al día en lo que los expertos en ciberseguridad proponen, disponer sistemas de seguridad y actualizarlos y, sobre todo, ser precavidos (de la misma forma que hay que ser precavidos con nuestra propia seguridad en la vida real).

En el área de la privacidad debemos imponer nuestro derecho de no cesión de nuestros datos, comprender y estudiar la legislación vigente y actuar en caso de que nuestra privacidad se vea comprometida. Pero ahí no queda todo, tenemos que entender que cualquier agente en la red (como en el mundo físico) puede utilizar nuestra información para diversos fines y debemos tomar precauciones y no tratar la red como un entorno anónimo donde podemos hacer cualquier cosa sin consecuencias.

En el área del Yo virtual tenemos la obligación de comprender el funcionamiento de redes sociales y navegadores y tomar consciencia de hasta qué punto nuestra interacción con la red nos condiciona y modifica nuestra forma de pensar, llegando a generar graves problemas. Es la parte más compleja de controlar a escala social, pero es más sencillo como usuario empezar a desarrollar un modo de existir en el entorno virtual mucho más crítico y consciente.

Mi experiencia me dice que actualmente es el tercer punto el que más problemas está generando en la sociedad, aunque se atienden mucho más los dos primeros aspectos. Es importante empezar a trabajar con individuos y empresas para desligar ciberseguridad, privacidad y Yo virtual, darles un marco y sentido y poder abordarlos con seriedad y criterio.

No podemos seguir tratando la red como un todo simple y sencillo de entender, pues se está estructurando y comportando como una sociedad en sí misma, con sus problemas éticos y sociales, no únicamente técnicos y legislativos.
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